Los Hohenloe ponen el glamour en las noches de Marbella

agosto 8, 2018 Amparo de la Gama

 

 

Amparo de la Gama (Marbella) Es la nueva y recién estrenada princesa marbellí. La aristócrata Rachele Gandolfi puso el punto más “cool” en Gala del Cáncer de Marbella. La joven tras cumplir sus dieciocho años, hizo su aparición pública al lado de sus padres el príncipe Hubertus de Hohenlohe y Simona Gandolfi siendo el centro de atracción de todas las miradas. Vestida de negro con tules transparentes y con un “look” ultramoderno y glamuroso, acaparó las miradas de propios y extraños en una gala que se ha perpetuado en los veranos de Marbella como un clásico, y donde los nuevos cachorros de la jet empiezan a hacer su aparición con entidad propia. Un ejemplo claro es el de Rachele Gandolfi, vivo retrato del renacer de la Marbella de la jet del príncipe Alfonso de Hohenloe.  Hubertus atendió a “El Español” y significó que Rachele es la niña de sus ojos “una gran esquiadora, lo hace fantásticamente bien esquía desde muy pequeñita y le gusta el diseño y la publicidad como a su madre. Es grande”. A la joven ya se la ve también en “los partys” que organiza su padre en Marbella Club, el hotel más emblemático de Europa para la aristocracia. En los últimos veranos Huberto ha rescatado “El Patio” el ágora del hotel, como lugar de encuentros, se siente más cerca del pasado de su padre de esta manera. “Estos muros eran de la finca de un pastor que mi abuelo compró y que mi padre convirtió en hotel. Por eso me ha encantado revitalizarlo y darle esta alegría por las noches. Muchos me dicen que he conseguido recuperar lo más chic de años atrás”. Ahora Rachele ya es parte de las fotos familiares en las que aparecen el Príncipe Alfonso de Hohenlohe sosteniendo en brazos a sus dos hijos pequeños Cristopher, ya desaparecido, y Hubertus. El próximo miércoles día ocho, la familia conmemora la pérdida del tío de Ráchele que falleció en Tailandia.

La familia bella de sangre azul

Hubertus nos cuenta que está feliz de compartir aquí su vida con su familia a los que está viendo crecer con asombro: “y fíjate-nos dice-  que fue un pinchazo de una rueda lo que trajo mi familia al sur, jeje. El Rolls Royce de mi abuelo Max pinchó cuando viajaba a Sevilla con mi padre Alfonso de Hohenlohe, lo que motivo que se desviaran a Marbella. Mi abuelo, se enamoró de este pueblo y compraron en 1946 una finca por 120.000 pesetas donde construyeron Santa Margarita que es la base de lo que es ahora Marbella Club”. Ahí es donde se reúnen a celebridades de medio mundo.  La mezcla de personajes que se dejan ver en El Patio es de lo más variopinta; responde al reflejo de la nueva Marbella, en la que ahora se dan cita artistas, futbolistas y aristócratas fusionados con rusos y árabes. “Mucho nuevo rico”, como dice Hubertus, al que le gusta parafrasear latiguillos como “tienes que tener mucha clase para no caer en una trampa que se llama exceso”. Al aristócrata le gusta llevarse bien con todo el mundo. “Mi padre con este hotel ha dado de comer a mucha gente y por eso estoy convencido de que si se hubiera presentado a alcalde hubiera ganado. Eso debería ser la política, en definitiva. Marbella ha sobrevivido a todo a pesar de los daños. La gente sigue apostando por esta ciudad. A este lugar se le recuerda todavía por la labor del príncipe Hohenlohe”. El próximo viernes nos cuenta Hubertus que hará una de esas fiestas en “El Patio” de las que hacen época en Marbella. Este ritmo de vida frenético lo comparte con Simona Gandolfi, su eterna alma gemela con la que comparte camino desde hace más de veinte años. Rachele ha sacado las aficiones de su madre y le encanta el tema del diseño. En la boutique del interior de Marbella Club donde tienen la firma Amen, las dos disfrutan de las creaciones de “las Gandolfi”, de la firma Amen, que comparte con diferentes marcas internacionales, y la han convertido en un lugar de referencia dentro de la originalidad y de las nuevas tendencias.

 

Los otros invitados a la Gala del Cáncer

El expresidente de Gobierno, José María Aznar, volvió a la gala contra el cáncer de Marbella, pero sin Ana Botella, el político dijo a El Español que su esposa fuera de Marbella y no pudo asistir al evento solidario. El derrocho simpatía y chistes y se hizo retratos con todos los que querían, elogiando la belleza de la mujer española. El Real Club de Golf de Guadalmina estuvo nutrido de mujeres bellas que quisieron ser solidarias con la Asociación Española Contra el Cáncer en Marbella (AECC). La princesa Beatriz de Orleans acompañada de su modisto Zapata lucia lentejuelas y oropel “cumplimos años y tenemos que darnos brillo” bromeaba a este medio. La gala fue presentada por Boris Izaguirre, Paloma Lago y Vicky Martín Berrocal.  Nuria Fergó interpreto alguno de sus temas y esta súper emocionada de ser la musa de la nueva Vuelta Ciclista a España que arrancara de Málaga “y donde yo estaré allí poniendo mi canción”. Carmen Loma muy colorida también se estrenó con un joven apuesto “Nos vamos a casar en Sevilla, bromeó. Ahora que he dicho que tengo setenta años doy más morbo que nunca a los jovencitos”. La más monacal de todas fue Inés Sastre recién llegada de Sotogrande donde dice estar recluida y no hacer vida social. “solo salgo para jugar al golf”. Sin maquillaje ni artificios apareció con dos condesas amigas suyas. Los toreros tampoco faltaron Javier Conde y Estrella Morente con sus mejores y hasta se subastó por 4.000 euros un capote firmado por José Tomás. La recaudación ha sido de las más altas de todos los verano.